«El informe de neurociencia fue muy revelador. Todos los padres queremos que nuestros hijos nos superen, pero hoy reinan los valores materialistas y el contacto humano se limita a las redes. Ya no profundizamos; ante cualquier duda, los jóvenes consultan internet y se quedan con respuestas superficiales. Se ha perdido la charla en la mesa familiar y las sobremesas; almorzar o cenar es ahora un simple trámite. Tristemente, esta evolución tecnológica digital se está convirtiendo en una involución para la humanidad.»